Estas compus viciosas sólo piensan en jugar

Me encontré con este artículo en el clarín y quiero compartirlo, tal vez con él se den cuenta de las necesidades de sus computadoras dependiendo de que juegos usen ustedes.

Mientras los videojuegos se asemejan a la realidad y sus personajes alcanzan una inteligencia cada vez más sofisticada, la maquinaria que se requiere para mover este mundo virtual es puro músculo tecnológico. Aunque no siempre es indispensable desembolsar una millonada para lograr un óptimo desempeño del equipo.

La inversión, siempre y cuando se justifique, va a estar sujeta al tipo de juego que se elija. Porque no todos los géneros tienen el mismo nivel de exigencia. Algunos se conforman con lo mínimo y otros sólo se suben a una súper nave.

Entre los menos pretenciosos se ubican ciertos títulos infantiles, junto a otros de fútbol, básquet y administración deportiva. Para esta categoría no es preciso realizar demasiados cambios en el hardware porque estos juegos se adaptan a lo que hay.

El rango intermedio lo ocupan los RPG (juegos de rol), aventura gráfica, estrategia y simulación social. Aunque el detalle extremo no es crucial para estos títulos, los ejércitos y paisajes, más alguna que otra secuencia de video, ofrecen texturas cada vez más complejas que obligan a incrementar la potencia de las placas.

En los puestos top de la tabla están los de primera y tercera persona, carreras de autos y cualquier cóctel de pura acción. Y si bien hay que tener una señora máquina para jugarlos a todo trapo, se pueden resignar algunos detalles técnicos (bajar la resolución a 800 por 600 y quitar filtros de procesamiento desde el menú del juego) con aquella computadora que superó el año de vida.

El otro punto de equilibrio es la resolución de las imágenes. No es lo mismo jugar en un monitor de 17 pulgadas que conectar la computadora a un LCD de 32 pulgadas, a través de una salida HDMI. A medida que se ensancha la superficie de la pantalla, también aumenta la exigencia de procesamiento. Tampoco hay que olvidar que las placas de video más caras vienen con salida HDMI, lo que implica que se pueden enchufar, cable mediante, a un televisor plano y tanto el sonido como el video viajan por el mismo puerto. En el caso de las que traen salida DVI, que son de rango medio, sólo pueden procesar video. El sonido habrá que sacarlo de la placa madre o de la tarjeta de sonido.



Tres piezas claves. El rendimiento del equipo está determinado por la combinación de tres piezas: la placa aceleradora gráfica, el procesador y la placa madre. La elección del procesador determina al resto de los componentes. Tanto Intel como AMD funcionan con una placa madre específica que debe ser compatible con la velocidad del microprocesador.

La aceleradora de gráficos es el elemento central de cualquier videojuego. Las Nvidia responden mejor en Intel y las ATI con AMD, aunque son totalmente compatibles con cualquier procesador.

Estas placas están compuestas por un procesador, el GPU (unidad de procesamiento gráfico) y la memoria. Para animarse a cualquier juego, lo básico es una Geforce 7300 GS o una Radeon X1600 Pro, que rondan los $200. Para juegos más livianos alcanza con una Geforce 6600 GT o Radeon 9800 Pro, pero estas placas ya casi no se venden nuevas, usadas cuestan unos $150. En el Olimpo del videogame están la GeForce 9800 GX2 y la ATI Radeon HD 4800 X2 Series, con un precio que no baja de $2.500.

Otra opción es aprovechar la placa de video que viene incorporada en la placa madre, algo que en la jerga se conoce como onboard. Como éstas no traen memoria propia, utilizan la RAM de la computadora. Así que habrá que considerar una cantidad extra para que todo funcione normalmente. Las onboard no alcanzan un óptimo rendimiento y son recomendables para juegos simples o más complejos pero pasados de moda.



Se viene el calor. El gran inconveniente de estas máquinas de combate es la temperatura que levantan. Algunas placas madre incorporan sistemas de enfriamiento a través de unas tuberías de cobre. También conviene tener la compu en un ambiente con aire acondicionado. Menos ortodoxo pero efectivo es levantar la tapa de la CPU y apuntar con un ventilador a los chips.



A los mandos. Aunque no tienen una influencia sobre la calidad final de las imágenes, los controles facilitan la interacción con la máquina. Para primera y tercera persona hay combos de teclados y mouse con teclas programables y accesos rápidos. Para deportes, lo mejor son los gamepad; para juegos de carreras, los volantes; y para aviación, el joystick.



Fuentes: Alejandro Lattanzi, AMD, y Solange Consens, de Nvidia.

http://www.clarin.com/suplementos/informatica/2008/10/01/f-01771474.htm

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